En un contexto donde la sostenibilidad y la responsabilidad social son esenciales, Shein enfrenta el desafío de transformar su modelo de negocio de moda rápida. La compañía está implementando iniciativas para mejorar su percepción pública en México, promoviendo prácticas éticas, transparencia y colaboración con ONGs, a la vez que busca adaptarse a un consumidor más consciente.